Textos

Encuentro en el Tibet
" No importa lo lejos que viaje, nunca se puede escapar de sí mismo.” HARUKI MURAKAMI
José fue a vacacionar al Tibet, era un viaje que tenía pendiente desde el momento en que leyó “Las ciudades invisibles” de Ítalo Calvino, cuando navegaba a vela recogida su adolescencia. Ese libro cuenta como Marco Polo le narraba al emperador mongol Kublai, informándole con gran maestría oral, cómo vivían, prosperaban y decaían las diversas aldeas y ciudades de su imperio; más allá que el mismo emperador, sepa o no, las verdaderas razones por las que sus ciudades iban modificándose de esa manera.

Sobre el paco y otras alucinaciones
El shopping te devora impecable,
como un paco lleno de vidrios y restos,
vaciando tus ojos viciados...

Arde
El frio calculador y calor desesperado
empaña el cristal que los une, separándolos.
negando el encuentro visible, que por falta
de madurez de otros sentidos,
no se llega a dar la comunicación necesaria.

Siendo Diciendo
Luna, tierra, agua... Luna, tierra, agua. ¿Cómo hacer sin ellos?, ¿cómo decir sin ellos? ¿Cómo ser sin ellos? Somos (¿somos?) una minúscula molécula en la inmensidad del perfecto universo que nos envuelve en su velo de espejos y nos permite divisar a pequeños rasgos aquello que no podemos dimensionar.

A Fukuyama
Todo de nuevo, nos es nuevo.
Lo de siempre, siempre es lo que, siempre es lo que,
siempre es lo que es.

Al Chileno
Templa al cedro
el rocío del alba,
que en su mano será guitarra,
esa mano que en Las Flores
se vuelve pala por cualquier llamada.

Humedad de Cimientos
Pliegues amarillos de bosteada marca,
la marcada bosta de humedad en la administración pública,
la húmeda administración hecha bosta,
de pliegues amarillos.

A Dioses
La tristeza humea en un cigarro,
el olvido resuena en botellas vacías,
sentado con Magdalena en el bar,
sintiendo el llamado de Ángeles
que en una nube llegan a los ojos lavados de invierno.

Finito
Mayo gris sin huestes,
Octubres ahogados en bares de rock,
enero madruga a pleno, lleno,
y después otras buenas nuevas,
y otros modos de pertenecer a algo o a alguien...

Casi la Lluvia
La lluvia lava tus palmeras olvidadas,
el sol es utopía de otro tiempo,
la voz cantando desde el alma
a la lluvia que riega la musa.